Según Jwing-Ming Yang

A continuación le acerco la palabra de uno de mis maestros el Dr. Jwing-Ming Yang acerca del Chi Kung (Qi Gong) y su estudio:

“La práctica de Qi Gong (que implica trabajar con el Qi, la energía inherente al cuerpo) no sólo contribuye a la preservación de la salud y al mantenimiento del equilibrio mental, sino que a su vez puede curar ciertas enfermedades sin la necesidad del uso de fármacos. El Qi Gong concierne al empleo tanto de la meditación estática como en movimiento, encauzadas ambas con el fin de incrementar y regular la circulación de Qi.

Si se practica con frecuencia, la mente adquirirá progresivamente un estado de paz y tranquilidad que redundará en un mayor equilibrio del ser. No obstante, el más importante beneficio que resulta de la práctica de Qi Gong es el descubrimiento de un mundo interior habitado por energías corporales. A través de los sentimientos y las sensaciones y junto al análisis ponderado de sus experiencias internas, muy pronto comenzará a entenderse tanto desde el punto de vista físico como mental. La ciencia de las sensaciones internas, que los chinos han venido estudiando desde hace varios miles de años, suele ser completamente ignorada en el mundo occidental. Sin embargo, en una sociedad tan ajetreada y confusa como la actual, este entrenamiento adquiere una especial relevancia. Asistido por la calma y la paz mental que el Qi Gong proporciona, le será mucho más sencillo relajarse y disfrutar del trabajo cotidiano, y tal vez pueda así alcanzar una felicidad verdadera.

Creo firmemente que el aprendizaje, el estudio, la investigación y el desarrollo inmediatos de este arte interno de índole científica a gran escala, son de cardinal importancia para Occidente. Con total sinceridad, considero que puede ayudar a muchas personas de un modo efectivo, en especial a los jóvenes, para que hagan frente a los confusos y enrevesados retos que presenta esta vida. La práctica generalizada de Qi Gong reduciría en gran medida la presión mental tan omnipresente en nuestra sociedad, proporcionaría equilibrio a los más inestables y es muy posible que así, de paso, descendieran los índices de criminalidad. El arte corporal de Qi Gong equilibra nuestra energía interna y es capaz de sanar muchas patologías. En las personas de más edad posibilita el mantenimiento de su salud a la vez que puede ralentizar el proceso de envejecimiento. Además, induce a la superación de la depresión y combate con eficacia las preocupaciones que surgen a diario; ayuda a encontrar la calma y la paz interior, a ser más felices en suma. Confío en que los habitantes de la civilización occidental, al igual que ha sucedido con millones de chinos, caigan en la cuenta de que la práctica de Qi Gong dota a nuestra vida de un nuevo enfoque que, con el tiempo, devendrá una pieza clave para la solución de muchos de los problemas actuales.”

 

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Dr. JWING-MING YANG


Referencia:

Año: XXXX, Edición: XXXX, Tomo: XXXX, Páginas: XX-XX, Autor: XXXX